Reiki: sanación universal

Un día se me ocurrió estudiar Reiki,
esa decisión abrió una puerta hacia un cambio profundo…
SINCRONÍAS, también va a cambiar.

Reiki como energía inteligente, amorosa y poderosa actúa sobre las causas profundas de nuestros problemas (pertenezcan éstos a nuestro mundo material, emocional, espiritual, mental o nuestro sistema físico) solucionándolos desde este punto para darnos una mejor calidad de vida y entregándonos la capacidad de tomar una actitud más abierta y comprensiva para enfrentarlos a futuro.”

Escrito por: Dread

La salud es nuestro estado natural.. La vida es cambio permanente y nuestra salud, ya sea física; mental o emocional, depende de nuestra flexibilidad ante los cambios. Nuestras “resistencias”, nuestro temor, son las que generan esos bloqueos energéticos que nos desestabilizan.

Luego, los “chakras”; que son los centros donde se recepcionan y emiten la energía en nuestro cuerpo, comienzan a generar y atraer más y más desarmonía. Donde hay miedo no hay Amor. La enfermedad se traduce como carencia de Amor y confianza en uno mismo a través de los cambios de la vida.

¿Qué es lo que hace el Reiki, entonces? El Reiki nos devuelve nuestro natural equilibrio energético conectándonos con nuestra realidad superior.

A través de las manos del sanador fluye la energía del Cosmos, el Amor Superior; la altísima vibración sanadora, capaz de restaurar y armonizar la energía en los centros que la persona haya bloqueado, allí donde la necesite.

Esta energía transforma el Ki, ayudando a 1os órganos a recuperar su natural funcionamiento. Asimismo; los registros traumáticos presos en el subconciente resultan liberados y transmutados. Lo que alguna vez estuvo dormido y reprimido; causando angustia, enfermedad y dolor; ahora se disuelve, trayendo conexión y entendimiento. Conexión con nuestra Fuente, nuestra Verdad y entendimiento de los procesos de la vida como aprendizaje. El Reiki actúa estimulando el sistema de auto-curación de la persona, por lo que casi podría decirse, que la persona se cura a si mísma.”
Escrito por: Marianela Garcet.

Past: “Dicen que somos”

     

“Supongo que a más de alguno le ha sucedido escuchar a otra persona hablar sobre cómo uno es, cómo se comporta o de qué manera siente las cosas. A mí me ha pasado en un sin número de ocasiones escuchar a otros hablar sobre mí. Sobre por qué o cómo tomo mis decisiones, qué me motiva o qué es lo que yo realmente deseo o busco en lo profundo. Con el tiempo, me he dado cuenta que aquéllo que se dice que somos es también parte de aquéllo que la persona es.
El hablante al expresarse sobre un otro también revela aquéllo que es capaz de reconocer, que le llama más la atención, eso que le parece repulsivo, inclusive revela como siente y piensa, qué le motiva, qué le hace de alguna forma ser quién es. Entonces resulta que aquéllo que dicen que somos sólo lo somos en parte, sólo vendríamos siendo una parte de aquéllo que dicen, puesto que la otra parte es completamente de quién lo dice (también puede ser que no seamos nada de lo que se dice).
En algunas ocasiones escuché a personas decir cosas sobre mí que distaban bastante de quién soy en realidad, se me atribuía características que no me eran propias, se adjetizaba mis acciones de maneras en que no las había pensado e incluso se emitía juicios de valor sobre sí eran buenas o malas, que lograban ser articuladas a través de una estructura argumentativa que podía darle soporte pero que nada tenía que ver con mi motivación real. Me sentí dañada muchas veces, incomprendida, mal tratada, hasta violentada o insultada. Pero, sin saber muy bien por qué o cómo, comencé a fijarme en cómo se decían las cosas, la mirada, los gestos, si eso tenía que ver con quién hablaba y sorprendentemente muchas veces descubrí que esas características o argumentaciones surgían de lo que la persona era, de lo que veía o era capaz de reconocer, hasta de su forma de ver la vida.
Una persona desconfiada, por ejemplo, es más capaz de reconocer o conocer personas que no sean confiables, no es el destino ni la obra de algún ser divino, se trata precisamente de su habilidad para detectar cualquier pequeño matiz de desconfianza que pudiese ser atribuido a una acción, objeto, persona o animal. Es una persona que está entrenada para ver dónde están y cómo se manifiestan. Puede ser por los eventos en los que se ha visto inmiscuida, por las traiciones que le han hecho vivir, por las que ha cometido y le atormentan, simplemente por saber cómo se traiciona, etc… etc…
Finalmente, en un sinnúmero de ocasiones, cometemos el error de pensar que
aquéllo que se dice que somos es lo que realmente somos.
  Existen claro personas que si son capaces de reconocer cómo somos en verdad y lograr vernos y conocernos tal y como somos, pero me atrevería a decir que por muchas circunstancias hay personas que nunca podrán entendernos, ni aceptarnos, ni darse el espacio o el tiempo o la voluntad para conocernos tal y como somos. No es nuestra culpa, no es su culpa… es que en esta caleidoscópica vida hay variedad en todo y los cristales a través de los que vemos al mundo no siempre son compatibles. “*
Texto que escribí hace 8 meses atrás. Que este lunes me recordó. 
Supongo que a más de alguno le ha sucedido escuchar a otra persona hablar sobre cómo uno es, cómo se comporta o de qué manera siente las cosas. A mí me ha pasado en ocasiones escuchar a otros hablar sobre mí. Sobre por qué o cómo tomo mis decisiones, qué me motiva o qué es lo que yo realmente deseo o busco en lo profundo. Con el tiempo, me he dado cuenta que aquéllo que se dice que somos es también parte de aquéllo que la persona es.
El hablante al expresarse sobre un otro también revela aquéllo que es capaz de reconocer, le llama la atención, eso que le parece repulsivo, inclusive revela cómo siente y piensa, qué le motiva, qué le hace de alguna forma ser quién es.

Suspiro de Vida

.Desde Magdalena

Suspiro

Salí de la nada. Convertirse en un todo es crecer, atabiarse con las características de lo visible y aceptar una fortuna de fluir infinitamente por el cosmos. Encontrarse con la belleza es recibir una palpitación de vida esencial. Observarla dentro del flujo sanguíneo de la herencia es una oportunidad de percibir lo sagrado y dialogar con un anhelo de ser. La palabra futuro contiene los miedos de esta sociedad y proyecta quehaceres inexistentes. Hay un giro en el tiempo, un retazo de soledades y presencias, una añoranza de lo que se fue y lo que vendrá

… Angustia de impotencia
El agua nos amaba
La tierra nos amaba
Las selvas eran nuestras
El éxtasis era nuestro espacio propio
Tu mirada era el universo frente a frente
Tu mirada era el sonido del amanecer
La primavera amada por los árboles
Ahora somos una tristeza contagiosa
Una muerte antes de tiempo
El alma que no sabe en qué sitio se encuentra
El invierno en los huesos sin un relámpago
Y todo esto porque tú no supiste lo que es la eternidad
Ni comprendiste el alma de mi alma en su barco de tinieblas
En su trono de águila herida de infinito.*

Hasta Huidobro.

- – – o

* Retazo del poema “Éramos los elegidos del Sol” que emergió desde Vicente Huidobro en forma de letras.

No te salves – Mario Benedetti


En honor a Mario Benedetti,
anhelando para él una suerte fantástica
y acompañado siempre por su amante poesía,
comparto con uds. mi poema favorito
de este destacado escritor uruguayo. 

NO TE SALVES

No te quedes inmóvil 
al borde del camino 
no congeles el júbilo 
no quieras con desgana 
no te salves ahora 
ni nunca 
no te salves 
no te llenes de calma

no reserves del mundo 
sólo un rincón tranquilo 
no dejes caer los párpados 
pesados como juicios

no te quedes sin labios 
no te duermas sin sueño 
no te pienses sin sangre 
no te juzgues sin tiempo

pero si 
pese a todo 
no puedes evitarlo 
y congelas el júbilo 
y quieres con desgana

y te salvas ahora 
y te llenas de calma 
y reservas del mundo 
sólo un rincón tranquilo 
y dejas caer los párpados 
pesados como juicios 
y te secas sin labios 
y te duermes sin sueño 
y te piensas sin sangre 
y te juzgas sin tiempo 
y te quedas inmóvil 
al borde del camino 
y te salvas 
entonces 
no te quedes conmigo